Los mapas de riesgo o mapas de calor son una herramienta poderosa para transmitir el mensaje del riesgo a los usuarios, estos permiten con una mirada rápida identificar cuáles son los principales riesgos de la entidad y cuáles estrategias son las más recomendables para los riesgos negativos (evitar, transferir, mitigar o aceptar) o para los riesgos positivos (explotar, compartir, mejorar o aceptar).
Estos mapas de riesgos acompañados de las adecuadas matrices, permitirán documentar los controles, su calificación, así como las acciones de remedición que sean requeridas.
Este tipo de mapas nos ayudarán en la construcción de los planes de contingencias, recuperación, emergencia y respuesta a los riesgos.
Hasta ahora, muchos de nosotros nos encontraremos en la primera línea de gestión de riesgos, ¿Pero… realmente es suficiente? ¿Estamos haciendo todo lo necesario en las áreas de gestión de riesgos para colaborar con una verdadera gestión integral de los riesgos de la empresa?.
Algunos lectores consideran que este es un primer paso dentro del camino de la gestión de los riesgos del negocio, al cual deben seguir otros que muy importantes que responden las siguientes preguntas:
Para esto las empresas pueden utilizar la herramienta denominada modelo de riesgo, la cual debe:
Con esto, la entidad efectuará una evaluación de su exposición, midiendo las consecuencias y correlaciones de los riesgos.
Para realizar la alineación del apetito del riesgo con la exposición de la empresa es necesario definir los parámetros de gestión de las distintas clases a las que se enfrenta la entidad en sus operaciones. Estos parámetros deben ser incorporados en indicadores tanto cuantitativos como cualitativos que permitan evaluar periódicamente el riesgo que enfrenta la compañía.
Con esta metodología la entidad puede anticipar los riesgos potenciales a los que se puede exponer por cambios en el entorno o las decisiones propias, y asegurar que la implementación de estas solo se llevan a cabo una vez adoptadas las medidas de mitigación correspondientes.
No obstante, es bien conocido que la gestión de modelos tiene desventajas que deben mantenerse bajo control, por ejemplo:
El modelo como tal tiene el denominado “Riesgo del Modelo” que se define como: pérdida potencial que se puede incurrir como consecuencia de las decisiones que podrían basarse principalmente en el modelo de riesgo, debido a errores en su desarrollo o implementación de este.
Por lo que es necesario:
Una descripción de las responsabilidades del modelo de riesgo visto desde las tres líneas se observa a continuación:
Fuente:
portafolio.co
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